Runway Excursion: por qué una aeronave puede salirse de una pista y cómo se gestiona ese riesgo

Runway Excursion: por qué una aeronave puede salirse de una pista y cómo se gestiona ese riesgo

Una salida de pista rara vez responde a un único factor. Velocidad, punto de toma, viento, contaminación, frenado, aproximaciones inestables y decisiones operacionales pueden combinarse hasta reducir los márgenes de seguridad. Analizamos qué es una runway excursion, cómo se produce y qué barreras utiliza la aviación para prevenirla.

Una aeronave aterriza, toca la pista y comienza a desacelerar. Parece una maniobra rutinaria. Sin embargo, durante esos pocos segundos intervienen velocidad, energía, distancia disponible, viento, estado de la superficie, configuración del avión, frenado, decisiones de la tripulación y condiciones del aeropuerto.

Cuando alguno de estos elementos —o varios de ellos al mismo tiempo— reduce los márgenes de seguridad, puede producirse uno de los eventos más estudiados dentro de la seguridad operacional: una runway excursion o salida de pista.

Pero ¿por qué puede ocurrir? ¿Significa necesariamente que existió un error del piloto? ¿Qué papel desempeñan las condiciones meteorológicas, la infraestructura, el mantenimiento, el control de tránsito aéreo o los procedimientos de la compañía?

En RadarAéreo analizamos el fenómeno desde la perspectiva de gestión del riesgo.

¿Qué es una Runway Excursion?

Una runway excursion es un evento en el que una aeronave abandona involuntariamente la superficie destinada de la pista durante una operación de despegue o aterrizaje.

Generalmente puede presentarse de dos formas principales:

  • Veer-off: la aeronave abandona lateralmente la pista.
  • Overrun: la aeronave sobrepasa el extremo de la pista sin conseguir detenerse dentro de la distancia disponible.

El resultado puede ir desde un evento sin lesiones y con daños menores hasta un accidente grave. La severidad dependerá, entre otros elementos, de la velocidad residual, características del terreno, obstáculos, energía de la aeronave y diseño de las áreas de seguridad del aeropuerto.

No existe una única causa

Uno de los principios fundamentales de la seguridad operacional moderna es evitar explicaciones excesivamente simples.

Una salida de pista normalmente debe analizarse como una cadena de factores y condiciones que pueden combinarse en determinados momentos.

Entre ellos encontramos:

  • aproximación no estabilizada;
  • velocidad superior a la prevista;
  • toma demasiado larga;
  • viento de cola o viento cruzado;
  • pista mojada o contaminada;
  • reducción de la eficacia de frenado;
  • condiciones meteorológicas adversas;
  • problemas técnicos;
  • decisiones operacionales;
  • factores humanos;
  • errores en cálculos o evaluaciones de performance;
  • configuración o utilización inadecuada de sistemas de desaceleración.

La investigación de un evento debe determinar cuáles estuvieron realmente presentes y de qué manera interactuaron.

1. Aproximación estabilizada: la primera gran barrera

Una aproximación estabilizada coloca a la aeronave en una condición predecible antes del aterrizaje.

De forma general, significa mantener parámetros apropiados de:

  • velocidad;
  • trayectoria vertical;
  • alineación;
  • configuración;
  • potencia;
  • razón de descenso.

Cuando una aeronave llega demasiado alta, rápida o con una razón de descenso excesiva, la tripulación dispone de menos margen para corregir la situación antes de tocar pista.

Por eso, cuando los criterios de estabilización establecidos por el operador no se cumplen, una de las barreras más importantes es también una de las maniobras más sencillas conceptualmente:

ejecutar un go-around.

Una aproximación frustrada no representa un fracaso. Representa una decisión operacional destinada a recuperar márgenes de seguridad.

2. La velocidad importa... mucho

Una aeronave que llega más rápido transporta mayor energía cinética y necesitará más distancia para desacelerar.

La energía cinética depende del cuadrado de la velocidad. Esto significa que un incremento aparentemente pequeño de velocidad puede representar un incremento significativamente mayor de energía que deberá disiparse durante el aterrizaje.

Por eso controlar adecuadamente la velocidad de aproximación y aterrizaje constituye una barrera fundamental contra los overruns.

3. El punto de toma puede cambiarlo todo

La longitud total de una pista no es necesariamente la longitud efectiva que queda disponible después del touchdown.

Si una aeronave toca pista considerablemente después de la zona prevista, cada metro utilizado antes del contacto representa un metro menos disponible para detenerse.

Una toma larga combinada con:

  • velocidad elevada;
  • pista mojada;
  • viento de cola;
  • o eficacia de frenado reducida

puede deteriorar rápidamente el margen de seguridad.

4. Pista mojada o contaminada

El estado de la superficie es otro factor crítico.

Agua, nieve, hielo, aguanieve u otros contaminantes pueden modificar significativamente la interacción entre neumáticos y pavimento y, por tanto, la capacidad de frenado disponible.

Por esta razón los aeropuertos evalúan y reportan las condiciones de pista, mientras que operadores y tripulaciones utilizan esa información para calcular o reevaluar el desempeño requerido.

No basta con preguntarse:

“¿Puede aterrizar el avión?”

La pregunta operacional correcta es:

“¿Puede aterrizar y detenerse con márgenes adecuados bajo las condiciones actuales?”

5. Viento: dirección y componente

El viento también modifica considerablemente el escenario.

Un viento de cola puede incrementar la velocidad respecto al terreno y la distancia necesaria para detener la aeronave.

Un viento cruzado, por otra parte, incrementa la complejidad del control direccional, especialmente cuando existe contaminación de pista o menor adherencia.

Las limitaciones y procedimientos específicos dependerán del tipo de aeronave, operador y condiciones operacionales.

6. Frenos, spoilers y reversa

Después del touchdown comienza otra fase crítica: convertir la energía del avión en desaceleración controlada.

Dependiendo del tipo de aeronave pueden intervenir:

  • frenos de ruedas;
  • autobrake;
  • spoilers o ground spoilers;
  • reversores de empuje;
  • resistencia aerodinámica.

Estos sistemas no deben entenderse de manera aislada. Forman parte de una estrategia de desaceleración contemplada dentro de los procedimientos y cálculos de performance correspondientes.

7. Factores humanos: decisiones bajo presión

No todos los riesgos pueden explicarse mediante ingeniería.

Durante una aproximación pueden aparecer presiones operacionales y sesgos cognitivos:

  • deseo de completar el aterrizaje;
  • presión por horarios;
  • fatiga;
  • carga de trabajo elevada;
  • expectativas previas;
  • continuation bias;
  • comunicación deficiente;
  • pérdida de conciencia situacional.

El denominado continuation bias puede llevar a continuar con un plan original incluso cuando las condiciones están cambiando y sería más seguro interrumpirlo.

Aquí adquieren especial relevancia el CRM —Crew Resource Management—, los SOP, los briefings y una cultura organizacional que respalde decisiones conservadoras.

8. ATC también forma parte de las defensas

El controlador de tránsito aéreo no determina el desempeño de aterrizaje de una aeronave, pero sí forma parte del sistema global de seguridad.

Información sobre:

  • viento;
  • pista disponible;
  • tránsito;
  • cambios operacionales;
  • condiciones reportadas;
  • secuenciamiento;

puede influir en el contexto operacional de una aproximación.

Sin embargo, la responsabilidad de aceptar una aproximación o aterrizaje dentro de las capacidades y procedimientos aplicables permanece dentro del marco operacional correspondiente a la tripulación y al operador.

9. El aeropuerto constituye la última línea de defensa

La prevención busca evitar que una aeronave abandone la pista. Pero la gestión moderna del riesgo también considera qué ocurre si las barreras anteriores fallan.

Por eso existen áreas de seguridad alrededor y después de determinadas pistas.

Las Runway Safety Areas (RSA) y conceptos equivalentes buscan proporcionar espacio adicional para reducir las consecuencias de una excursión.

En aeropuertos donde no existe espacio físico suficiente pueden existir soluciones específicas de ingeniería, como sistemas diseñados para absorber energía y detener una aeronave que sobrepasa el extremo de pista.

La filosofía es clara:

prevenir el evento, pero también reducir sus consecuencias si llega a producirse.

10. El modelo de defensas en capas

Una runway excursion permite comprender muy bien cómo funciona un Safety Management System (SMS).

No existe una sola barrera.

Existen múltiples capas:

  1. Planificación y performance.
  2. Información meteorológica.
  3. Condición y reporte de pista.
  4. SOP.
  5. Briefing de aproximación.
  6. Aproximación estabilizada.
  7. Política de go-around.
  8. CRM.
  9. Sistemas de frenado y desaceleración.
  10. Diseño e infraestructura aeroportuaria.
  11. Áreas de seguridad.
  12. Servicios de emergencia.

Si una capa pierde efectividad, las demás deberían seguir proporcionando protección.

¿Cómo se reduce entonces el riesgo?

No existe una respuesta única. La mitigación requiere una combinación de tecnología, procedimientos, entrenamiento, infraestructura y cultura de seguridad.

Entre las principales estrategias se encuentran:

  • mantener criterios rigurosos de aproximación estabilizada;
  • realizar un go-around cuando corresponda;
  • evaluar correctamente las condiciones de pista;
  • recalcular performance cuando cambian las condiciones;
  • controlar velocidad y punto de touchdown;
  • utilizar correctamente los sistemas de desaceleración;
  • fortalecer CRM y toma de decisiones;
  • gestionar fatiga y presión operacional;
  • mantener adecuada infraestructura y áreas de seguridad;
  • analizar datos y eventos dentro del SMS.

Una excursión no comienza necesariamente al final de la pista

Esta quizá sea la idea más importante.

Una aeronave puede abandonar físicamente la pista durante los últimos segundos del aterrizaje, pero la cadena que condujo hasta ese punto pudo comenzar varios minutos antes:

con una condición meteorológica, una planificación, una aproximación inestable, una velocidad excesiva, una toma larga o una decisión que redujo progresivamente los márgenes disponibles.

Por ello la seguridad operacional no consiste únicamente en reaccionar frente al último error visible.

Consiste en identificar anticipadamente las condiciones que pueden llevar hasta él.

La pregunta que importa

Cuando ocurre una runway excursion, la pregunta profesional no debería ser inmediatamente:

“¿Quién tuvo la culpa?”

Sino:

¿Qué combinación de condiciones permitió que las defensas del sistema dejaran de ser suficientes?

Esa diferencia representa buena parte de la filosofía moderna de seguridad operacional.


Radar Safety | RadarAéreo

Contenido de divulgación y análisis de seguridad operacional. Las circunstancias y causas de cualquier accidente o incidente específico deben establecerse únicamente mediante la investigación de la autoridad competente.

RadarAéreo — Lo que ocurre. Por qué ocurre. Y qué podemos aprender de ello.

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